Los expertos señalan que siempre es bueno esperar al menos seis u ocho meses entre uno y otro embarazo. Asó lo señala el estudio del Centro Médico Shaare Zedek de Jerusalén publicado en la revista especializada Contraception. Todo esto con el fin de reducir el riesgo de complicaciones del bebé. Según esta investigación, cuando el intervalo de tiempo es menor a seis meses, las probabilidades de muerte del bebé, de que nazca de forma prematura o con defectos de nacimiento, eran más altas que entre las que esperaban más de 11 meses entre embarazos.
De acuerdo con el estudio, las oportunidades de tener un parto prematuro aumentaron en un 23% entre las mujeres que habían esperado menos de seis meses para quedar embarazadas. En este grupo también creció en 64% las probabilidades de muerte infantil prematura. Sin embargo, dejar pasar demasiado tiempo entre embarazos tampoco fue beneficioso: las mujeres que esperaron más de cinco años antes de procrear a otro bebé tenían un riesgo casi 40% mayor de parto prematuro.



